jueves, agosto 06, 2009

Comentarios al texto de Ley Orgánica de Educación presentado el 5 de agosto de 2009 ante la Comisión de Educación de la Asamblea Nacional

Primera parte/Olga Ramos

Ayer, 5 de agosto de 2009, los Diputados de la Comisión de Educación de la Asamblea Nacional, fueron sorprendidos al entregárseles, casi directamente para la discusión, el tan esperado proyecto de Ley Orgánica de Educación. Obviamente, la sorpresa fue debida a que, hasta antes de ayer, no era conocido, ni por el país, ni por ellos, articulado alguno, a pesar de que en reiteradas oportunidades, la presidenta de la comisión, Diputada María de Queipo, anunció que esta semana lo presentaría ante la plenaria de dicha comisión para su discusión. Como era de esperarse, el articulado traspasó las paredes de la Asamblea y se encuentra colgado, en este momento, en diversas páginas en Internet. Sin embargo, no se trata del texto definitivo, sino de una propuesta de informe para segunda discusión que será debatido por la Comisión y posteriormente sometido a “consulta” a través del denominado “parlamentarismo de calle”.

Frente a lo sucedido y frente al articulado que aún se encuentra en debate, es importante hacer algunas consideraciones -sobre la forma y sobre el fondo-, una exigencia y una propuesta. Dado lo extenso de las consideraciones, comenzaremos por la exigencia y la propuesta. Adicionalmente, se aclara que esta es una primera entrega, en la que se hacen las consideraciones sobre la forma en que se está desarrollando el proceso, pero se tocan los aspectos de fondo de los primeros artículos, dejando para próximas entregas, las demás consideraciones.

I. La exigencia: Dado que el proceso de conversaciones sostenidas por la Comisión de Educación de la Asamblea Nacional con algunos representantes de diversos sectores del país, se hizo sin tener el documento del informe para la segunda discusión elaborado, y que, de acuerdo a lo afirmado por los miembros de la Comisión, la revisión que se inició ayer dará como producto un texto que se someterá al denominado “parlamentarismo de calle”, es imperativo que la mencionada comisión, publique y distribuya a nivel nacional el texto del informe para la segunda discusión, una vez sea terminada su elaboración y con él, se de a conocer y se distribuya el cronograma de consulta al que será sometido, incluyendo los diversos mecanismos de participación que se estipulen para ella. También es imperativo que el lapso para realizar la consulta cuente con el tiempo suficiente para permitir la participación y el intercambio de todos los sectores sociales interesados y de la ciudadanía en general y que los mecanismos sean incluyentes, esto es, que permitan la más amplia participación de los ciudadanos y las organizaciones, garantizando que no exista ningún tipo de discriminación.

II. La propuesta: Dada la naturaleza estratégica de la ley que está en discusión, se requiere que no solamente los Diputados de la Comisión de Educación conozcan los diversos puntos de vista que tengan los distintos actores sociales con respecto al texto propuesto, por tanto, se propone que se programen, como parte del proceso de consulta en el marco de la elaboración del informe para segunda discusión, una serie de debates en los que se presenten los diversos puntos de vista y que éstos sean transmitidos por radio y televisión para garantizar su mayor conocimiento y difusión a nivel nacional.

III.1. Las consideraciones: en cuanto a la forma

  1. El documento que se está discutiendo no toma como base el proyecto aprobado en primera discusión, tal como se establece en la técnica legislativa. Un informe para segunda discusión debe contener el proyecto aprobado en primera discusión y hacer las modificaciones al articulado propuesto, a partir del ya aprobado. Esta no es la forma que tiene el texto que se está discutiendo actualmente en la Comisión de Educación de la Asamblea Nacional.

  1. La propuesta, en primera instancia, hace un cambio de espíritu que no estaba contemplado en el proyecto aprobado en primera discusión, ya que convierte a una Ley Orgánica que norma los aspectos de definición y funcionamiento del sistema educativo, en una Ley Marco que contiene unas disposiciones generales y deja el desarrollo de la normativa en manos de leyes especiales y si bien, las leyes especiales también deben ser aprobadas por la Asamblea Nacional, como instrumentos jurídicos no tienen el rigor de las leyes orgánicas, específicamente en cuanto al quórum que requieren para aprobar el articulado.

  1. En cuanto a los detalles de forma, es importante resaltar la observación hecha por la Diputada Medina. El documento se entregó a los diputados, sin la antelación correspondiente que les permite estudiarlo para poder participar con propiedad en la discusión, lo cual viola el reglamento de interior y de debates de la Asamblea Nacional.

  1. Y finalmente sobre la forma, es importante precisar que es más que obvio que el proyecto entregado a la Comisión de Educación, es un borrador de trabajo. Esto se nota claramente en su estructura, en la que se omiten, al menos, el Capítulo I del primer título y el Título II completo. Además, en la versión que pude conocer, hay unos elementos agregados y resaltados en rojo, lo que denota que está siendo sujeto a revisión y modificación.

III.2. Las consideraciones: en cuanto al fondo

  1. El documento, como era de esperarse, plantea en su primer título algunos conceptos y principios que permiten definir a la educación y al sistema educativo. Sobre algunos de ellos es importante precisar que:
    1. Se establece el objeto de la ley, el cual, en términos generales se ajusta al ámbito que le compete a un texto de esta naturaleza. Sin embargo, parece tener un problema de redacción, ya que la ley puede desarrollar los principios rectores de la educación y decir que el Estado la asume “como función indeclinable y de máximo interés” (frase tomada textualmente del artículo 102 de la Constitución), pero no puede decir que desarrollará los derechos, garantías y deberes de la educación, sino que desarrollará los derechos, garantías y deberes educativos de los ciudadanos, ya que son los ciudadanos los sujetos de derecho y no la educación, esta es sólo una materia en la que se establecen derechos, garantías y deberes en el texto constitucional que deben ser desarrollados en la ley orgánica que rige la materia.
    2. Adicionalmente, en la definición del objeto de la ley se establece que ésta se desarrollará “de acuerdo a los principios constitucionales y orientada por valores éticos humanistas para la transformación social”. Al respecto, es importante precisar que es absolutamente correcto decir que la ley desarrollará los principios y los derechos, garantías y deberes relativos a la educación de acuerdo con los principios constitucionales, pero no lo es, afirmar que ellos se orientarán “por valores ético humanistas para la transformación social”, ya que, los valores que deben orientar lo que establezca esta ley, son los contenidos en el texto constitucional en su primer título que es el que recoge los “principios fundamentales” (artículos del 1 al 9) y en los artículos del capítulo relativo a los “derechos culturales y educativos”. En ninguno de esos artículos se hace mención específica a los “valores ético humanistas para la transformación social” y si se mencionan explícitamente como “valores superiores de su ordenamiento jurídico y de su actuación (del Estado venezolano), la vida, la libertad, la justicia, la igualdad, la solidaridad, la democracia, la responsabilidad social y en general, la preeminencia de los derechos humanos, la ética y el pluralismo político” (artículo 2). Este último, el pluralismo político, es desarrollado en el marco de los “derechos culturales y educativos”, específicamente en el artículo 102, cuando se establece que la educación “está fundamentada en el respeto a todas las corrientes del pensamiento”. Esta precisión se hace imprescindible, debido a que, puede sonar muy bonito o ser un propósito muy noble el que la educación sea orientada “por valores éticos humanistas para la transformación social”, incluso, puede formar parte de la tradición de un grupo de educadores del país, pero se trata de una disposición que circunscribe a la educación a un ámbito de ideas específico, lo cual resulta violatorio de lo establecido en el texto constitucional.
    3. Se registra un cambio en el ámbito de aplicación de la ley, con respecto a lo aprobado en la primera discusión, ya que este se amplía de las instituciones y organismos que conforman al sistema educativo a toda la sociedad en su conjunto, lo cual es absolutamente natural, debido a que en el texto se regulan aspectos que atañen a instituciones, organismos y personas que no forman parte directa o formal del sistema educativo.
    4. Es importantísimo señalar, en este artículo (2), que se retoma la lógica estructura del Estado establecida en la Constitución reconociendo a las instancias estadales y municipales con las escuelas bajo su dependencia, así como la existencia de las instituciones educativas de gestión privada.
    5. En el artículo 3 de la propuesta, el relativo a los principios y valores rectores de la educación, en lugar de presentarse un enunciado claro y estructurado de principios y valores, se presenta un listado de términos, sin orden ni estructura, de diferente naturaleza, que parece lista de mercado. Esto lo señalo con toda seriedad. La naturaleza de lo que se pretende recoger en este artículo amerita más trabajo y mejor definición. Además, amerita la selección de aquellos principios y valores que se consideren efectivamente como los rectores de la educación y los principios deben estar redactados como tales y no como un puñado de términos inconexos.
    6. El artículo 4 presenta una definición de Estado Docente, que, como se deduce de las notas resaltadas en el texto, aún se encuentra en debate y por tanto, se espera que no tenga esa redacción como definitiva, ya que, poniendo a un lado los comentarios que se puede hacer sobre el fondo, el mismo requiere que la redacción sea corregida y no se trata de una corrección de estilo precisamente. En este se define a la educación como un derecho humano universal, como un deber social fundamental, inalienable e irrenunciable y como un bien público. Estas definiciones deben pasar a formar parte de un artículo precedente que bien podría ser el que recoge los principios rectores, pero no debe formar parte de la definición que se haga del Estado Docente. Sin embargo, sobre ellas, específicamente sobre las dos primeras, cabe decir que lo establecido en la constitución es que la educación es “un derecho humano universal” y “un deber social fundamental”, los adjetivos asociados a estos términos resultan redundantes en materia de derechos humanos y pueden ser suprimidos.
    7. Con respecto a la definición de Estado Docente contenida en este artículo, se establece el carácter rector del Estado en la educación y que éste, su carácter rector, se expresará garantizando las condiciones de desarrollo del proceso educativo en las instituciones oficiales y velando por el cumplimiento de las mismas en las instituciones privadas. Esta es una definición que se ajusta no sólo a lo establecido en la Constitución sino que es la misma que se encuentra en la Ley Orgánica de Educación vigente. Sin embargo, se queda corta con respecto a lo establecido en la Constitución en su artículo 103 que adicionalmente compromete al Estado a crear y sostener instituciones educativas con el propósito de garantizar tanto el acceso, como la permanencia y la culminación en el sistema educativo. Esta precisión es sumamente importante, debido a que, como es por todo el país conocido, la oferta educativa actual, no permite que se cumpla con la obligatoriedad de la educación, ya que, a medida que se avanza en el sistema educativo, se restringe la oferta, resultando que quiénes culminan con éxito el sexto grado tienen restricciones de acceso por déficit en la oferta educativa, en el séptimo grado y lo mismo sucede en el paso entre el noveno grado y el primer grado de educación media.
    8. Por otra parte, la definición de las responsabilidades del Estado con respecto a las instituciones educativas oficiales, presenta un problema conceptual. En el texto se dice que los servicios educativos deben asegurar a todos “igualdad de condiciones y oportunidades” y es más que evidente que si se asegura la igualdad de condiciones, no se logrará la igualdad de oportunidades y viceversa, si se asegura la igualdad de oportunidades, esta no corresponderá a un servicio que se brinde en igualdad de condiciones. Sin embargo, esta contradicción del texto de la propuesta, es heredada de la misma contradicción presente en el artículo 103 de la Constitución. Por lo que, al tener un problema de origen, el texto de la Ley debe tratar de desarrollar lo establecido a nivel Constitucional, preservando el derecho de una educación integral, de calidad y permanente para todos que es el propósito del enunciado de ese artículo, en lugar de repetir la redacción conservando el contrasentido de la frase.
    9. Finalmente, en este artículo se establece como parte de las garantías que corresponden al Estado en su función rectora “la promoción de la participación protagónica de las familias, la comunidad educativa y las organizaciones comunitarias, de acuerdo a los principios que rigen la presente Ley”. En este enunciado no queda claro a qué se refiere la promoción de la participación protagónica de las organizaciones comunitarias en las instituciones educativas oficiales, ya que, en los principios constitucionales esta no se establece, tampoco se establece en los artículos relativos a los derechos culturales y educativos y ni siquiera se puede deducir del listado de principios y valores rectores que contiene el proyecto en su artículo 3.
    10. El artículo 5 que contiene las competencias del Estado, es uno de los puntos centrales de atención de esta propuesta. En él se establecen los límites de la actuación del Estado a través de los diversos órganos que tengan competencias en educación. En este caso, cabe resaltar que se mantiene la idea de una estructura que respete el carácter descentralizado que establece al Estado la Constitución nacional. Sin embargo, se trata de un artículo largo, complejo y abundante en verbos que merece ser analizado con mucho detenimiento. Como parte de las competencias del Estado, se establecen algunas cosas que éste debe garantizar, otros que regula, supervisa y controla, más otros que planifica, ejecuta y coordina, pero también se precisa su rol como promotor y facilitador de la participación social y como promotor de la integración regional y “universal”. Como se trata de un artículo muy largo y complejo, sólo llamaré la atención sobre algunos de sus ordinales:

i. En su primera parte, se establece que el Estado debe garantizar el pleno ejercicio del derecho a una educación integral, permanente y de calidad, sin discriminación y que será gratuita en todas las instituciones oficiales. Los ordinales en los que establecen esto parecieran apuntar a garantizar la inclusión total en el sistema educativo. Sin embargo, el ordinal siguiente, está dedicado a garantizar la permanencia de las misiones educativas “como una estrategia de inclusión social”. ¿Esto significa que, no importan todos los esfuerzos que se hagan en el sistema para garantizar educación de calidad para todos, la exclusión será una constante del sistema educativo, para lo que se requiere de un mecanismo compensatorio o sistema paralelo que permita solventar parcialmente, pero de forma permanente, una presunta falla estructural del sistema? ¿Esto también significa que los primeros ordinales de este artículo, nunca van a apuntar a que el país asuma como metas 100 % de cobertura y reducir la expulsión del sistema a 0, porque el Estado no podrá asumir los compromisos que surgen en consecuencia, porque este debe garantizar la permanencia de las misiones? El empeño de algunos funcionarios del gobierno por dar reconocimiento y rango legal a las misiones, hacen que se planteen disposiciones que rayan en lo absurdo, como esta.

ii. Entre las cosas que el Estado debe garantizar, se encuentra una que, tal como está redactada, puede utilizarse para violar el derecho a la protesta de estudiantes y docentes. Lo copio textual para que lo vean: La continuidad de las actividades educativas, en cualquier tiempo y lugar, en las instituciones, centros y planteles oficiales nacionales, estadales, municipales, entes descentralizados y las instituciones educativas privadas.

iii. El ordinal relativo a los medios de comunicación en la sección de las cosas que debe garantizar el Estado, mejora con creces lo establecido en la Ley Orgánica vigente. (Las condiciones para la articulación entre la educación y los medios de comunicación, con la finalidad de desarrollar el pensamiento crítico, la capacidad para hacer preguntas y construir mediaciones de forma permanente entre las familias, la escuela, y la comunidad) Claro, esto está matizado en el ordinal “c” de la sección 4, cuando habla de que este rol del Estado se desarrolla también “universalizando y democratizando el acceso a los Medios de Comunicación”

iv. Si bien, en la primera parte de este artículo, es decir, la que establece lo que el Estado garantiza, se habla del pleno ejercicio del derecho a una educación integral, permanente y de calidad, no se establece por ninguna parte la obligatoriedad del Estado a prestar el servicio o a garantizar que se preste en cantidad suficiente acorde con la magnitud de la población, pero en la segunda sección, en la que se establece lo que el Estado regula, supervisa y controla, el primer ordinal está dedicado a decir que éste establecerá los mecanismos para “exigir” que “la comunidad, familias, padres, madres y representantes”, cumplan con el deber social. Y está muy bien que el Estado vele por el cumplimiento de ese deber, pero primero tiene que garantizar el derecho, si no lo garantiza en cantidad suficiente como para que toda la población pueda disfrutar del mismo, no puede obligar a nadie a cumplir con él.

v. En este mismo orden de ideas, en un próximo ordinal, en esta misma sección, el Estado regula, supervisa y controla, la creación y funcionamiento de las instituciones educativas, pero no garantiza su creación y funcionamiento en cantidad suficiente de acuerdo a la demanda de la población.

vi. En sus competencias, este artículo, añade a las existentes, varias que restringen la libertad de gestión de las instituciones educativas privadas, así como el poder de los padres para tomar decisiones en materias relativas al financiamiento y por tanto, características de la oferta educativa de ese tipo de organizaciones. Resaltan: la regulación, supervisión y control de los procesos de ingreso, permanencia, ascenso, promoción y desempeño de los docentes, la idoneidad académica de los mismos, en el Subsistema de Educación Básica, la gestión de estas instituciones “con la participación protagónica de toda la comunidad educativa” y “el régimen de fijación de matrícula, monto, incremento, aranceles y servicios administrativos que cancelan las estudiantes y los estudiantes o sus representantes en las instituciones educativas privadas” prohibiendo la existencia de figuras complementarias a la organización educativa, ya que las mismas son vistas y previamente catalogadas como, mecanismos “para ejercer coerción, en la cancelación de montos superiores a los establecidos por el órgano rector y demás entes que regulan la materia”

vii. En la sección siguiente, la relativa a la planificación, ejecución y coordinación de políticas y programas se hace un listado de todas las cosas que el Estado planifica, pero se mezcla con el concepto que esperan tengan algunos de los programas que éste adelantará. Esto incluye la actualización curricular, en la que no se menciona la participación de la sociedad en la discusión de la misma (no se menciona en esta sección ni en la siguiente, relativa a la participación); los términos del tipo de formación que se persigue, en los que se habla de la incorporación de las personas al trabajo “productivo, coorperativo y liberador”, prefigurando una cualidad del trabajo productivo restringida a esquemas de organización cooperativos; la mención a un nuevo modelo de escuela que está “definido” como un espacio “abierto” para una gran cantidad de cosas que si se hacen como derivación del trabajo pedagógico, pudieran tener cabida, al menos parte importante de ellas, pero que si ellas son el punto de partida para definir el rol de la escuela, harían que se perdiera el centro educativo que debe tener este tipo de organización. De igual manera se incluye entre los ordinales de esta sección, uno que contiene una extensa lista de términos con los que se pretende describir el tipo administración educativa que se quiere alcanzar, pero como en las otras disposiciones en las que lo que se establece es una larga lista de cosas, esta carece de orden y concierto y debería reducirse y expresarse de forma más concreta para que sirva realmente como referencia útil para su instrumentación.

viii. En esa misma sección se establece como competencia del Estado la formación de los docentes, pero también de todas las organizaciones que participan en la educación (esta disposición no se entiende, salvo que se trate de establecer un programa de formación permanente, por ejemplo, de los padres, o de los medios de comunicación, que son personas y organizaciones que participan en la educación, tal como se precisa en ese ordinal); el establecimiento con rango de ley de la municipalización de la educación universitaria y el ingreso de los estudiantes de las instituciones oficiales y privadas en este nivel del sistema (por cierto, que llama la atención el que se hable, en el ordinal relativo al ingreso de los estudiantes, de instituciones “nacionales” en lugar de oficiales, dado que se apuesta por la política de “municipalización”.

ix. Finalmente, en esa sección se encuentra un texto, resaltado en rojo (en la versión que a mi me llegó) que dice al final “revisar” en la que se establece que el Estado llevará a cabo programas y políticas que “que desarrollen el proceso educativo en instituciones oficiales y privadas, nacionales, estadales, municipales, entes del Poder Público, medios de comunicación, instituciones universitarias públicas y privadas, centros educativos que funcionen en entes descentralizados e institutos autónomos”, que, honestamente, y muy respetuosamente, no dice nada y puede decir cualquier cosa, por lo que se requiere, que en la revisión que se sugiere entre paréntesis, se incluya la precisión de esta disposición.

x. La promoción y facilitación de la participación social, que está desarrollada en la cuarta sección de este artículo, se restringe a la gestión educativa, se desarrolla a partir de las instituciones educativas, e incluye la contraloría del funcionamiento del sistema, pero no incluye la formación de las políticas públicas tal como reza en el artículo 62 de la Constitución.

xi. En su última sección, este artículo desarrolla las competencias del Estado en materia de integración cultural y educativa, en los ámbitos regionales y “universales”(¿?) En ella, establecen algunos elementos que llaman poderosamente la atención. El primero de ellos es que se promueve el intercambio, para fortalecer la identidad de nuestros pueblos “latinoamericanos, caribeños y africanos”. Además, se habla de la integración privilegiando “una relación geoestratégica con el mundo” y de la creación de un “nuevo orden comunicacional para la educación”. Obviamente, cónsona con la visión que tiene actualmente el gobierno, de su rol estratégico en la integración regional y en la creación de un nuevo orden mundial, se colocan frases en la ley que pudieran facilitar algunas iniciativas del gobierno en ese campo, pero que se encuentran totalmente descontextualizadas en esta propuesta de ley.


Hasta aquí los comentarios de esta primera entrega. En unas horas, un nuevo avance.


Olga Ramos (olgaramos62@gmail.com)

Asamblea de Educación (asambleadeducacion@gmail.com)

6 de agosto de 2009


lunes, agosto 03, 2009

Los nuevos republicanos, adalides de la “impunidad revolucionaria y bolivariana” / Olga Ramos

No es la primera vez que vemos a un grupo de “revolucionarios” comandados por Lina Ron en plena faena. Esta vez identificados con banderas de la Unidad Popular Venezolana, pretenden entrar por la fuerza a la sede de Globovisión. La primera vez que los vimos fue, al menos, hace 8 años, atacando a una manifestación pacífica de la oposición frente al Tribunal Supremo de Justicia. En aquel momento se identificaban como Círculos Bolivarianos, después lo hicieron como Unidad Popular Venezolana, pero también se identifican como Frente Bolivariano de Liberación cuando desarrollan sus faenas cerca de la frontera.

Se trata de un grupo que entiende la dinámica política como una guerra y el “activismo” político como la imposición de su posición, al resto del país, a punta de violencia. Se identifican como “verdaderos revolucionarios”, salen a las calles armados con palos y piedras como su “artillería liviana”; alguna vez utilizaron ácido para agredir a la gente. Sin embargo, prefieren los artefactos modernos, esos que disparan balas, al parecer, porque son más efectivos. Últimamente se han mostrado también partidarios del uso del “gas del bueno” que imaginamos que, como las armas de fuego, podrán adquirir en cualquier botica.

Algunas veces estos “verdaderos revolucionarios” hacen sus apariciones encapuchados. Otras, la mayoría de ellas, se exhiben de cara al viento, sin pudor, amenazantes, desafiantes. Señalan sus objetivos, políticos y militares, dan declaraciones, hasta ruedas de prensa y nada pasa.

Son 8 años Tareck y Luisa, 8 años de exhibición, 8 años de tristes y lamentables incidentes, 8 años de amedrentamiento y violencia, 8 años de impunidad, pero también, son 8 años retratándose con el Presidente, por tanto, 8 años de “impunidad revolucionaria y bolivariana”.

Y es que a pesar de las esporádicas declaraciones de algunos funcionarios gubernamentales condenando el uso de la violencia por parte de estos grupos, la impunidad y el precedente y recurrente discurso presidencial, incitando al odio y a la violencia para defender su “proyecto revolucionario” y para garantizar que este se mantenga en el poder, son los más claros incentivos para su formación y sostenimiento. Por ellos subsisten, por ellos se mantienen. Forman parte de su estrategia.

¿Serán estos adalides de la “impunidad revolucionaria y bolivariana”, los que han surgido al fragor de la “revolución bonita”, los nuevos republicanos? ¿Serán éstas las características que se espera tenga la “nueva ciudadanía” tan anhelada por el proyecto revolucionario y tan mentada en la política educativa bolivariana? ¿Serán, en consecuencia, éstos los modelos a seguir cuando se trata de formar al “hombre nuevo”? ¿Serán éstos Navarro?

Olga Ramos
03082009
Olgaramos62@gmail.com

martes, junio 09, 2009

Una dosis de realismo y no precisamente mágico / Olga Ramos

Ninguna polaridad se resuelve en el mismo nivel de consciencia que se genera.

Carl Jung


En estos días, quizá los más difíciles de sus vidas para algunos, es casi inevitable pensar que ahora si tocamos fondo, que nada puede empeorar y que, en el momento menos pensado, ocurrirá algo, el tan ansiado milagro, que pondrá remedio definitivo a la espantosa crisis que el país está sufriendo. Se trata de una reacción absolutamente natural que emana de nuestros más profundos deseos, expresa nuestra resistencia a asumir lo que efectivamente nos está sucediendo, y a asimilar los cambios que, de facto, Venezuela ha experimentado.

Sin embargo, aunque no nos guste, sabemos que la mayoría de las evidencias señalan precisamente lo contrario, que estamos al comienzo de un período en el se profundizará la crisis en todas sus dimensiones, en el que la polarización y las agresiones seguirán en aumento, así como lo hará la inseguridad, y en el que seguirá disminuyendo notable y progresivamente la calidad de nuestras vidas. Es decir, vamos en caída libre, p’abajo y en picada. Decir esto no debe ser muy bien visto que se diga, pero no decirlo resulta realmente ingenuo.

El día en que se nos vuelen los tapones[1]

Un panorama como éste, hace que sintamos una presión a la que la mayoría no estamos acostumbrados, a la que seguramente y con sobrada razón, nos revelamos y que muchas veces también nos hará cuestionarnos sobre nuestra capacidad de supervivencia ante lo que estamos viviendo. En ciertas ocasiones, y con este cuestionamiento en mente, no podemos evitar echar la mirada atrás y recordar a quiénes los rebasó la magnitud de la crisis y desafortunadamente ya no nos acompañan. Y es que a pesar de la creencia popular que dice que la vida no te pone en situaciones que no estés en capacidad para enfrentar y superar, cuando nuestras vidas entran en crisis, por la razón que sea, no siempre se cumple esta premisa.

Así, haciendo un rápido y doloroso inventario, recordamos a los amigos que desarrollaron una inesperada e incurable enfermedad, muriendo por ella; a otros, que no llegaron a manifestar enfermedad alguna pero murieron de un infarto; también a quienes en menor cuantía, en un acto imposible de calificar, se quitaron la vida; y finalmente, a otros, los menos afortunados, aquellos que, aunque no llegaron a morir, tampoco nos acompañan, porque, de hecho, nos abandonaron cuando se les “volaron los tapones”, o se dedicaron al alcohol, o a las drogas.

Menuda fauna, diría mi padre, pero lo cierto es que todos ellos eran unos personajes interesantes, grandes apasionados por la vida y por el país, algunos más pasionales y otros más ponderados, pero la mayoría dotados de una excepcional inteligencia. A todos ellos, con mayor o menor frecuencia, estoy segura que muchos los extrañamos y aunque no estamos muy conscientes de ello, también sentimos que, literalmente, esta crisis les arrebató la vida y seguramente nos preguntaremos, en algunas ocasiones, cuantos de nosotros correremos con la misma suerte y a cuántos también se nos podrían volar los tapones.

El sino de la exclusión o cuando la exclusión no cambia de signo

Obviamente, este panorama no estaría ni remotamente completo si no decimos también que para muchos, extranjeros y venezolanos, habitantes de este país, no son precisamente éstos los días más difíciles, que quiénes habitan en algunas zonas rurales solamente han experimentado el olvido y la pobreza a lo largo de sus vidas, y que en muchas otras zonas rurales y urbano-marginales, las situaciones difíciles han constituido el sino con el que se teje su cotidianidad desde hace más de dos décadas, cuando comenzamos a percibir, con rudeza, los indicios de esta crisis.

Así es, por mucho que algunas personas perciban con desespero los embates de esta crisis sólo en los últimos años, tenemos que reconocer su existencia previa y asumir, de una vez por todas, que lo que hoy experimentamos, no es más que su profundización y extensión a otros grupos sociales y, en última instancia, la consecuencia de haber permitido que nos convirtiéramos en una sociedad altamente excluyente, que no supo atender a la crisis que sufría en diversas dimensiones. Una sociedad que tenía un aparato productivo poco robusto, en el que muchas de las empresas dependían de la intervención del Estado para ser exitosas; en la que comenzaron a hacer mella los valores, al punto de llevarnos a incluir expresamente su enseñanza en las escuelas; y en la que el sistema judicial era muy poco eficiente. Una sociedad constituida en su mayoría por indolentes habitantes, en la que “los ciudadanos ejemplares” eran las honrosas excepciones, en la que el ventajismo o la tristemente elogiada “viveza del venezolano” se consideraba una de las características con la que mejor se identificaba nuestra idiosincrasia, en la que “las leyes” se hacían “para violarlas”, en la que los desacuerdos con la autoridad se respondían con actitudes derivadas de la premisa que nos acompaña desde los tiempos de la colonia, “se acata pero no se cumple”, todos éstos rasgos propios de una institucionalidad bastante débil.

Se trataba de una sociedad en la que la dirigencia política se fue alejando progresivamente del pueblo, el clientelismo se convirtió en el mecanismo por excelencia para garantizar la filiación de la gente a los partidos, los partidos se dedicaron a colonizar todos los espacios de participación ciudadana para garantizar su control, el Estado no existía más allá del gobierno, las malas prácticas y la ausencia de controles comenzaron a borrar la línea que garantizaba la separación de los poderes y a dar campo abierto a la corrupción. En esta sociedad poco se valoraba el trabajo y el desempeño, las decisiones de políticas públicas podían estar bastante alejadas de los criterios técnicos y se apreciaba un incipiente profesionalismo en la función pública.

Esta sociedad altamente excluyente en la que nos convertimos, además, veía a la pobreza como un problema a resolver y no como una característica indeseable del sistema que requería, para dejar de formar parte del mismo, un profundo cambio en las reglas del juego en lugar de las reiteradamente utilizadas medidas “remediales” o compensatorias que lo único que lograban era correr la arruga.

Los agregados “revolucionarios”

Esta es la base, el punto de partida con el que iniciamos la mal llamada experiencia “revolucionaria” que hemos vivido durante estos últimos 10 años. Experiencia que, a pesar replicar de forma magnificada los problemas y errores que veníamos acumulando y agregar muchos otros, abrió un espacio de inclusión para un gran porcentaje de la población que, de otra forma, nunca hubiese tenido oportunidad de sentirse incluida. Claro está, esta inclusión, en gran medida, es más afectiva y emocional que efectiva y más efectista que eficaz, dado lo temporal y endeble de los mecanismos que la sustentan.

Sin embargo, la apertura de este espacio de inclusión, independientemente de sus problemas de eficacia, no ha contribuido a la disminución del carácter altamente excluyente de nuestra sociedad, ya que, paralelamente a su apertura se aplicaron nuevos mecanismos de exclusión mucho más abrasivos y violentos que los que existían previamente; mecanismos fundamentados en la filiación política, con los que se amplió la base de exclusión social, económica y política, al afectar a un amplio grupo de personas, anteriormente incluidos, por el sólo hecho de que, puntual o permanentemente, ejercieron su derecho a disentir, a pensar diferente y en última instancia, se negaron a asumir una actitud de sumisión política frente al centro del poder.

En esta profundización de la crisis, acompaña al aumento de la exclusión y de muchos de los problemas previamente existentes, la aplicación de una estrategia indiscriminada destrucción institucional y la utilización de la polarización política, como mecanismo para garantizar el control total del poder por el grupo que gobierna. Esta polarización y es necesario también reconocerlo, ha calado profundamente en la sociedad, permitiendo que emerjan características poco agradables y para algunos desconocidas o ignoradas, de nuestra idiosincrasia, características como el clasismo, el racismo, la xenofobia, pero sobre todo, el resentimiento.

Es imperioso un cambio de consciencia

Este es el país que actualmente tenemos y frente a él, algunos se niegan a asumir que el cambio, en muchos aspectos, ya se ha hecho efectivo; que, nos guste o no, la sociedad tiene nuevas propiedades que han emergido de facto, que están ahí y están para quedarse, a menos que hagamos algo para que emerjan nuevas propiedades, las que efectivamente queremos para Venezuela, y que en muchos casos, si nos atrevemos a asumir como cierta la situación base anteriormente descrita, entenderemos que las mismas serán nuevas porque no se encontraban realmente presentes en el pasado inmediato. En otras palabras, la Venezuela que vemos es la que tenemos, ella es solamente la evolución de la que tuvimos y que no quisimos ver como era en todas sus dimensiones y sólo podremos tener otra, como la que soñamos, cuando seamos capaces de reconocer que así es, y en consecuencia de trabajar persistente e incansablemente para construirla.

El primer paso, entonces, para poder enrumbarnos hacia la efectiva salida de la crisis, es aumentar nuestra consciencia sobre lo que aconteció y acontece, así como, darnos cuenta de que a lo largo de estos 10 años, hemos pasado más tiempo paralizados por el miedo o dedicados a evitar la destrucción de lo que teníamos y apreciábamos, que realmente concentrados en la construcción de una Venezuela diferente, una Venezuela cimentada en la inclusión. Este aumento de consciencia nos permitirá ponernos efectivamente en los zapatos del otro, de todos los anteriormente excluidos, y viendo más allá de lo obvio, profundizar en la comprensión y transformación de las creencias y las prácticas que sirvieron de base para lo que actualmente tenemos.

Solamente si asumimos que el país que vemos es el que tenemos y no otro, podremos avanzar en su reconstrucción, porque entenderemos que el mal llamado proceso “revolucionario” y todas las aberraciones que ha producido desde el poder, están cimentadas en las creencias y malas prácticas de nuestro pasado. Asumirlo, es el primer paso para poder trabajar en cambiarlo, ya que, su caracterización nos indica el signo de las cosas que no queremos reproducir.

Olga Ramos

08-09 de junio de 2009



[1] Un inciso dedicado con todo mi cariño a quiénes, por razones políticas, ya no nos acompañan, en especial al amigo Jorge Larrazabal, quién nos acompañó durante varios años como miembro de Asamblea de Educación; quién, por sus hijas, también militó en las filas de las organizaciones de padres y representantes, y a quién, lamentable y definitivamente, perdimos la semana pasada después de algunos años de luchar aguerridamente por mantener su salud.

lunes, mayo 18, 2009

Llorá, pero no olvides (Un pequeño homenaje a Mario Benedetti) / Olga Ramos

Querido Mario,

Qué bueno que ya descansas, aunque eso significa que no estás entre nosotros. Qué bueno que, ahora que nos puedes ver desde otra perspectiva, puedes apreciar con mayor detalle y de otra manera, lo que realmente nos acontece. Y qué bueno que exististe, y pusiste tu don al servicio del amor y las buenas causas, bueno, al servicio de las buenas causas, porque el amor, es la más importante de las causas buenas.

Como ya sabes fuiste un gran compañero y hasta un guía en mi vida. Mi Inventario, mejor dicho, mi ejemplar de tu Inventario, está marcado por todas partes, porque tus poemas le dieron expresión a mi mundo, así como, me abrieron la puerta un mundo diferente, desconocido, mundo que, por cierto, en algunas de sus dimensiones, siempre tuve la esperanza de sólo conocer por escritos y películas, pero que hoy, siento que irremediablemente tiene rato invadiéndonos la vida.

Y claro, así como a ti la poesía te permitía exorcizar las penas (Es por muchos conocido que dijiste: "Cuando tengo una preocupación, un dolor o un amor tengo la suerte de poder transformarlo en poesía"), para mí, como es obvio, en muchos momentos, tus versos le dieron expresión a mis sentimientos, pusieron muchísimas veces en mi mente reflexiones, en mi corazón esperanza, sosiego o pasión y en mi boca palabras y versos encantadores, seductores o provocadores, para expresar lo sentido. Tu experiencia y tus penas, hechas poesía, enriquecieron mi experiencia y mi juvenil visión de la vida desde que estaba en la universidad.

Hoy me aprovecho de tu partida para mirar atrás y decantar tus aportes a mi vida y te cuento, que de los muchos poemas que en algún momento me estremecieron y me gustaban y de los que aún hoy me mueven el piso y me gustan, hay tres que recurrentemente aparecen como música de fondo en mi mente. Claro, tienen la ventaja de haber sido convertidos en canción y por eso, además aparecer, a veces, como parte del hilo musical que siempre me acompaña, tengo la fortuna de poder vibrar con la mezcla armónica de los versos y las notas, cantándolos.

El primero, es un poema románico-provocador. El segundo, es el archiconocido, "te quiero", que he tenido el deleite de haberlo cantado en un grupo vocal y en un canto común (lo máximo)... además de cantarlo una vez al oído... Y el tercero, es el que marcó de manera más profunda mi vida, que aún hoy, después de muchos años de hacerlo, lloro cuando lo canto y que contiene un grupo de versos, de los salidos de tu pluma, a los que siempre recurro y que me han ayudado a orientarme en la vida, en especial, cuando he tenido que tomar decisiones difíciles. Se trata de "hombre preso que mira a su hijo". El grupo de versos, al que me refiero, es:

(...)
una cosa es morirse de dolor
y otra cosa es morirse de vergüenza
(...)
uno no siempre hace lo que quiere
pero tiene el derecho de no hacer
lo que no quiere
(...)
porque es mejor llorar que traicionar
porque es mejor llorar que traicionarse
llorá
pero no olvides

Y como ese no es uno de tus poemas más conocidos, creo que corresponde despedirme cantándolo para tí, pero valiéndome de una grabación de Pablo, para que lo puedan escuchar todos: http://www.youtube.com/watch?v=IVsmIIkTcF8

Hombre preso que mira a su hijo
Mario Benedetti

Cuando era como vos me enseñaron los viejos
y también las maestras bondadosas y miopes
que libertad o muerte era una redundancia,
a quién se le ocurría en un país
donde los presidentes andaban sin capanga.
Que la Patria o la tumba era otro pleonasmo
ya que la Patria funcionaba bien;
en las canchas y en los pastoreos.

Realmente, Botija, no sabían un corno,
pobrecitos creían que "libertad"
era tan sólo una palabra aguda
que muerte, era tan sólo grave o llana,
que cárceles, por suerte una palabra esdrújula
olvidaban poner el acento en el hombre.

La culpa no era exactamente de ellos,
sino de otros más duros y siniestros
y estos sí, como nos ensartaron
en la limpia república verbal y cómo idealizaron
la vidurria de vaca y estancieros
y cómo nos vendieron un ejército
que tomaba su mate en los cuarteles.

Uno no siempre hace lo que quiere
uno no siempre puede, por eso estoy aquí,
mirándote y echándote de menos.
Por eso es que no puedo despeinarte el coco,
ni ayudarte con la tabla del nueve
y acribillarte a pelotazos.

Vos sabes bien que tuve que elegir
otros juegos y que los jugué en serio.
Y jugué, por ejemplo, a los ladrones
y los ladrones eran policías
y jugué, por ejemplo, a la escondida
si te descubrían te mataban
y jugué a la mancha y era de sangre.

Botija, aunque tengas pocos años,
creo que hay que decirte la verdad
para que no la olvides, por eso
no te oculto que me dieron picana
que casi me revientan los riñones.
Todas estas llagas, hinchazones y heridas
que tus ojos redondos miran hipnotizados
son durísimos golpes, son botas en la cara
demasiado dolor para que te lo oculte,
demasiado suplicio para que se me borre.

Pero también es bueno que conozcas
que tu viejo calló o puteó como un loco
que es una linda forma de callar
que tu viejo olvidó todos los números,
por eso no podría ayudarte en las tablas
y por lo tanto olvidé todos los teléfonos
y las calles y el color de los ojos,
y los cabellos y las cicatrices
y en qué esquina y en qué bar,
qué parada, qué casa.

Y acordarme de ti,
de tu carita me ayudaba a callar,
una cosa es morirse de dolor
y otra cosa morirse de vergüenza.
Por eso ahora, me podés preguntar
y sobre todo puedo yo responder.
Uno no siempre hace lo que quiere
pero tiene el derecho
de no hacer lo que no quiere.
Llora no más, Botija,
son macanas que los hombres no lloran,
aquí lloramos todos,
gritamos, chillamos, moqueamos, berreamos,
maldecimos, porque es mejor llorar que traicionar,
porque es mejor llorar que traicionarse,
llorar, pero no olvidés.

Olga Ramos
18 de mayo de 2009
olgaramos62@gmail.com

miércoles, mayo 06, 2009

¿Qué hacer en caso de un terremoto? Breve crónica para conciliar el sueño / Olga Ramos

3:00:03 a.m. Un sacudón bate su cama y por un instante, piensa que es una pesadilla, que su subconsciente está recreando, en sueños, una escena del Exorcista.

3:00:06 a.m. Aún sin entender mucho lo que sucede, abre los ojos y progresivamente comienza a escuchar el traqueteo de los cristales y los golpes de los objetos cayendo en su casa. Entonces, se da cuenta de que no es precisamente un sueño. De un salto se sienta en la cama tratando de descifrar de qué se trata, para dar un brinco y ponerse de pié, cuando entiende: ¡coño, está temblando!

3:00:08 a.m. Desesperado mira a su alrededor tratando de recordar dónde puso los pantalones y la camisa que le permitirían salir corriendo cuando temblara. No los ve a mano y trata de correr, pero se enreda con sus zapatos y con las botellas que cayeron de su peinadora. Al pisarlas nota que afortunadamente eran plásticas y sólo se tuerce un pié.

3:00:09 a.m. Casi cayéndose, trata de concentrarse en las recomendaciones que leyó y practicó decenas de veces después del último temblor. Pero su mente es un desastre, no termina de despertarse, y cómo hacerlo, si normalmente necesita silencio y un café para echarla a andar e iniciar el día. Desesperado, mira para todos lados sin lograr aislarse de esos ruidos estruendosos y del pánico que le da haberse despertado, de golpe y porrazo, en medio de un terremoto.

3:00:12 a.m. Aterrado, confundido y orinándose por la angustia, recuerda que muchos de los instructivos leídos sugerían meterse debajo de una mesa, del marco de una puerta o de una buena columna. Mira a su alrededor y descubre que la columna perfecta, la que había seleccionado cuando estudiaba los instructivos, queda al otro lado del pasillo que da al baño. Pasillo que, a esa altura, es intransitable porque el fuerte bamboleo del edificio hizo que se cayera, contra la pared opuesta, la biblioteca que tenía, entre otros, sus libros favoritos de autoayuda. Ahora están la biblioteca atravesada y todos los libros y adornos regados por el piso, obstaculizando el paso.

3:00:14 a.m. Esa escena trae a su memoria las palabras más repetidas por todos los expertos que escuchó en radio y televisión: “lo más importante es nunca perder la calma”. Trata, entonces, de respirar profundo y relajarse. Pero sin lograr vencer el terror que siente por no poder llegar a la columna que le permitiría resguardarse, menta las madres de esos y todos los expertos, pensando en que ninguno dijo cómo carajo se logra mantener la calma, cuando se es despertado por un sacudón y un estruendo de tal magnitud.

3:00:16 a.m. El ruido de la tierra crujiendo y de las cosas cayendo a su alrededor es ensordecedor, lo que aumenta su pánico. Entonces decide retomar su ruta de huida y al tratar de salir corriendo hacia la puerta de su casa, descubre que el camino que, por la insistencia de las recomendaciones de los instructivos, siempre mantuvo despejado para su huida, ahora se encuentra lleno de peroles y muebles que, los bruscos movimientos de la tierra han tumbado y desplazado. En ese momento, como la peor ironía de la vida, recuerda que una de las primeras sugerencias de los instructivos, es “no correr” …como si en esas circunstancias, fuese posible.

3:00:17 a.m. Camino a la puerta, tratando de mantener el equilibro trastocado por el fuerte movimiento que no cesa, y mentando madres por el dolor que le causa atravesar descalzo un piso lleno de peroles y vidrios rotos, se da cuenta que aún está desnudo y recuerda, que, al levantarse, se tropezó con los zapatos y, por la prisa de ponerse al salvo, los dejó olvidados, como su pantalón y camisa.

3:00:19 a.m. Ante el dilema de devolverse a buscar la ropa y los zapatos para no cortarse o seguir despavorido de una vez hacia la puerta, echa mano de algo que pueda ponerse encima y tropezándose con todos los muebles, trata de llegar finalmente a la puerta de la casa. Se corta varias veces las plantas de los pies, pero ni el dolor, ni el miedo, lo hacen desistir de su propósito: salvar su vida.

3:00:22 a.m. Por más ensordecedor que el ruido resulta, se da cuenta de que no logra opacar los gritos de auxilio y de pánico de la gente de la zona, que no había podido procesar hasta ahora. Lo embarga un profundo escalofrío al descubrir que se trata de gritos pidiendo clemencia a Dios, llantos desgarradores y llamadas desesperadas a los seres queridos que, medio del desastre, no logran ver o que aún batallan por ponerse a salvo. En ese preciso momento, le viene como un flash a la memoria, la voz de Francisco Garcés, el presidente de FUNVISIS, diciéndole que recuerde agarrar un pito, que le será de mucha utilidad para llamar la atención de los rescatistas... si queda tapiado.

3:00:24 a.m. Llega a la puerta. Una vez frente a la misma, descubre que el morralito que dejó preparado con los enceres recomendados en los instructivos, quedó atrapado debajo de un sillón que se corrió por el fuerte bamboleo. Trata de agarrar el pomo de la puerta y los movimientos del edificio, aún muy fuertes, lo alejan de su mano. Cuando logra agarrarlo, se da cuenta de que la llave no está pegada a la cerradura, como algunos instructivos recomiendan, y se lleva las manos a la cabeza tratando de pensar donde coño las puso cuando llegó la noche anterior.

3:00:27 a.m. Fija su atención en el piso próximo al lugar donde debería estar el adorno usado para colgar las llaves, las descubre y trata, con la natural torpeza que le dan las circunstancias del momento, de recogerlas. Cuando llaves en mano, pero desequilibrado y trastabillando, logra ponerse de pié y acercarse de nuevo a la puerta, comienzan a repetirse en su mente, las palabras de Chacón, quién en su infinita ignorancia, había afirmado que un sismo, como el de la madrugada del pasado 4 de mayo no volverá a ocurrir ni en mil años. Bueno, razón tenía, este era realmente un terremoto.

3:00:31 a.m. Mientras intenta una y otra vez, introducir la llave de la puerta en la cerradura, ve desesperado que las paredes cercanas y el suelo comienzan a agrietarse.

3:00:32 a.m. Siente que las grietas se agigantan despertando una terrible sensación de vacío bajo sus pies. Finalmente, logra meter la llave en la cerradura y cuando trata de girarla, se da cuenta de que no puede, seguramente porque, como alguien sugirió en algún momento, los bruscos movimientos del terremoto hicieron que se descuadrara todo el sistema y en consecuencia, los barrotes de seguridad se quedaron trabados.

3:00:33 a.m. Trata de gritar para pedir ayuda, pero la desesperación lo ha dejado sin aliento. Entonces, ante tanta impotencia, un dolor desgarrador se apodera de sus entrañas y sin fuerzas, cae al piso.

3:00:34 a.m. Derrotado, se abraza a un mueble, cerrando los ojos y balbuceando el inicio de un “padre nuestro”, pretende ignorar lo inminente…

3:00:36 a.m. Mientras el vacío en la boca de su estómago, presagia la caída, recrea todo lo que hizo para prepararse. ¿Qué hacer en caso de un terremoto? era el título más común de los instructivos leídos y pensó que todos deberían comenzar diciendo: si no muere aplastado, o queda tapiado entre los escombros, cuando pase el terremoto, conserve la calma, no corra, tome el morral que dejó preparado al lado de su puerta, baje por las escaleras y entonces, póngase a salvo.

Olga Ramos
05-06 de mayo de 2009
olgaramos62@gmail.com

miércoles, abril 08, 2009

Contra las cuerdas / Olga Ramos

“Nos tienen contra las cuerdas”: Esta es la imagen que con más claridad ilustra lo que estamos viviendo a raíz de la victoria del “Si” el 15 de febrero pasado. Insultos a granel, negativas ante sus propias propuestas de diálogo, acusaciones sin base que van y vienen, detenciones y sentencias injustas y no apegadas a derecho, medidas por aquí, reversiones de competencias por allá, y agresión e irrespeto a autoridades legítimamente electas a diestra y siniestra, ocasionan una sensación de desesperanza creciente en buena parte de la población. Obviamente, después del golpe directo a la cara propinado con la enmienda que, por la velocidad con la que comenzó el combate y el cansancio generalizado, nos hizo trastabillar y retroceder esquivando el ataque, el gobierno desde diversos frentes, lanza una combinación rápida de jab’s y ganchos con los que logra acorralarnos contra las cuerdas.

Una vez en las cuerdas, parte de estos golpes se propinan desde la Asamblea Nacional que, en el fragor del combate, descubre cuál es el trabajo que le corresponde hacer y entra en una especie de “sobremarcha” legislativa, para ver si se pone al día con el pocotón de leyes con las que está en mora. Claro, su puesta en escena tampoco se caracteriza precisamente por brindar un gran espectáculo pugilístico. Al contrario, como si se tratara de una pelea en un callejón de mala muerte, lanza golpes burdos y toscos, con los que nos brinda un espectáculo lamentablemente triste, en el que “el debate parlamentario” se restringe a intervenciones tan cargadas de insultos, improperios y pases de factura, como carentes de argumentos. A esto se suma el uso de la denominada por ellos, “economía procesal”, que permite a todos los diputados “ahorrar” el tiempo para debatir y contrastar argumentos punto por punto, y sólo queda la esperanza de algunos, de salvar su voto de forma razonada al final del “debate”.

Un “espectáculo” de este tipo pudimos “disfrutarlo” hoy en la segunda “discusión” de la Ley Especial sobre el Régimen del Distrito Capital, con la que se retrocede en la concepción y manejo de la ciudad de Caracas, se fracciona injustificadamente la Capital del país[1] y se establece, de juris, una nueva interpretación del régimen democrático y participativo, en la que éste se entiende como aquel en el se pueden designar a dedo a las autoridades que naturalmente deberían ser electas, desconociendo la soberanía del pueblo. Este adefesio legislativo plantea la coexistencia de un Jefe de Gobierno con atribuciones de Gobernador de Estado y un Alcalde Metropolitano. Obviamente, las neuronas no les dieron a nuestros legisladores para entender la innecesaria complicación que esto implica y poder hacer una Ley que permita realizar un gobierno verdaderamente coordinado e integral para una ciudad tan compleja como Caracas.

Pero lo sancionado no se restringe a retrocesos injustificados, nuevas concepciones que contradicen el espíritu y la letra constitucional y a las mencionadas complicaciones innecesarias. La nueva Ley incluye un artículo en el que se le asigna a esa jefatura, la misma sede que le corresponde a la Alcaldía Metropolitana de Caracas y lo hace sin resolver qué sucederá con esta instancia, por demás, legal y legítimamente instituida, como si se tratara de un problema que correspondiera a otros resolver. Esta disposición constituye una clara provocación de los legisladores y un irresponsable atropello a una instancia cuya autoridad fue colocada por voluntad popular. Se nota claramente que nuestros diputados no legislan para la totalidad de los venezolanos y que no tienen, o no quieren tener, medida de las consecuencias que tendrá el trabajo que mala y tardíamente realizan.

Acompaña este desatino, la amenaza latente de despojar mediante otra Ley especial, en un plazo no mayor de 30 días como reza en el texto de la recién aprobada Ley, a la Alcaldía Metropolitana de los recursos y bienes que hoy le pertenecen y de cambiar la naturaleza al gobierno metropolitano, con la necesaria reforma de la Ley Especial sobre el Régimen del Distrito Metropolitano que se incluye en las disposiciones transitorias del nuevo instrumento legal. Este será el inicio de lo que nos esperará cuando se discuta y apruebe la Ley de Ordenamiento y Gestión del Territorio, con la que nuestros diputados prometen crear las jefaturas de gobierno regionales, que ya fueron rechazadas el 2 de diciembre de 2007, que también serán designadas a dedo y que tendrán facultades de gestión por encima de los actuales gobernadores.

Los ganchos y jap’s que nos están lanzando, están dirigidos a darnos en el hígado para debilitarnos y no podemos negar que los correspondientes a esta Ley y en especial, a la sentencia a los comisarios y policías metropolitanos, nos llegaron muy, pero muy, cerca. Pero, aunque que nos tengan acorralados en las cuerdas, nuestra única salida no es precisamente darnos por vencidos, dejarnos “nockear” y mucho menos tirar la toalla.

Todavía nos queda mucho de este asalto y una larga pelea. El tiempo de desplazarnos en el cuadrilátero, mientras conocíamos al contrario, ya pasó, ya lo atacamos con estrategias equivocadas y perdimos terreno, también lo bailamos por todo el “ring” y le demostramos que podemos crecer progresivamente en la pelea. De eso se trató el triunfo del 2D y el del 23N –por eso su prisa en llevarnos al 15F. Incluso, de eso se trató parte de lo que sucedió con la enmienda –de hecho numéricamente crecimos, como es posible leerlo en los resultados del 15F- y por eso la prisa en su actual estrategia de ataque.

Es por esta razón, por la que no se puede asumir que, aunque nos tengan acorralados contra las cuerdas y eso sea obviamente signo de una situación desventajosa, estamos perdidos o realmente debilitados. Un boxeador acorralado, también puede usar estratégicamente las cuerdas para protegerse, para cubrir la espalda y esquivar, con rápidos movimientos y cuerdas mediante, algunos de los golpes propinados por el oponente, lanzando, en el momento propicio, unos ganchos que le permitan iniciar su contraataque.

Para muestra un botón: Muhammad Alí utilizó el apoyo en las cuerdas como parte de una magistral estrategia de defensa[2] que le permitía resistir y preparar un rápido y demoledor contraataque. Entre otras peleas, “el más grande de todos los tiempos”, derrotó con esta estrategia a George Foreman en el histórico combate celebrado en Zaire el 30 de octubre de 1974, que es por todos recordado como “el combate del siglo”. En esta pelea, Alí, habiendo pasado la mayor parte del octavo asalto contra las cuerdas, esquivó el último ataque de Foreman, para salir con el contraataque que hizo que su contrincante terminara en la lona.

Aunque parezca duro, es obvio entonces que, en la posición en la que estamos, en lugar de sentirnos derrotados o dejarnos ganar por la desesperanza, tenemos que aprovechar las ventajas de tener la resistencia de las cuerdas a nuestras espaldas, y a nuestro oponente prácticamente encima tratando de propinarnos la mayor cantidad de golpes posibles, para hacer gala de nuestra fortaleza e inteligencia y, al más propio estilo de Alí, defendernos y resistir hasta salir airosos de este combate.

Olga Ramos

07 de abril de 2009

olgaramos62@gmail.com

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[1] Gracias a la intervención con la que se dio el cierre a la discusión, de la diputada Desiré Santos Amaral, es posible comprender parte de la lógica que origina este fraccionamiento. Para la diputada, Caracas, la que “ella defiende”, es la “ciudad de las 22 parroquias”, la ciudad en la que “cada esquina tiene una historia y un significado”, el resto, no es Caracas. “Petare es Petare” se le escuchó decir a viva voz en el Hemiciclo, por lo que está muy claro que Baruta es Baruta y por tanto, todos sus habitantes, de un plumazo, dejamos de ser habitantes de Caracas. Menos mal que nací en la Parroquia El Recreo y puedo seguir sintiéndome orgullosamente caraqueña de nacimiento. Lástima que la mayoría de caraqueños, millones de ellos, por cierto, no podrán decir lo mismo a partir de mañana o pasado mañana cuando la Ley salga publicada en Gaceta Oficial.

[2] Estrategia que Alí denominó con el término “rope-a-dope” en una de las entrevistas que le hiciera Howard Cosell

viernes, febrero 27, 2009


El reino de la mediocridad / Olga Ramos

Anoche, tuve la fortuna de leer un escrito de mi amiga Lidia titulado “esto no pasa en Luxemburgo” que cargado de un optimismo sin igual, nos invita a valorar las maravillas de vivir en Venezuela y asirnos de ellas para sobrellevar muchos de los problemas que nos aquejan. Imagino que muy pronto, todos tendrán la oportunidad de contagiarse de ese optimismo, porque seguro que Lidia lo colocará como una nota en facebook.

Ese relato ayer, hoy una interesantísima conversación con tres talentos universitarios que se han dedicado a pensar en una educación superior diferente y un maravilloso conversatorio con la excelente soprano Mariana Ortiz, organizado por la gente de Mundo Sonoro, así como muchos de los detalles que cotidianamente me regala la vida, me hacen creer que con el optimismo que trata de contagiarnos mi querida Lidia es suficiente para transformar al país que tenemos. Algo así como una especie de práctica medio zen que sugiere que enfocando nuestra atención en las cosas positivas y haciendo énfasis en ellas, el resto de la vida se contagia y termina produciéndose el, tan deseado, proceso de transformación.

Me encantaría dejarme contagiar por completo por el optimismo de mi amiga Lidia y adoptar esa especie de filosofía de vida. Sin embargo, es inevitable, como hoy, bueno, como todos los días, el que la hermosa y optimista dimensión de la realidad de la que tratamos de asirnos, sea abofeteada por, al menos, una dura y cruda manifestación de mediocridad y es entonces, cuando tenemos que asumir que sin la otra cara, que sin escudriñar nuestros defectos y trabajar para salir de ellos, la filosofía del optimismo se pierde irremediablemente en el reino de la mediocridad.

Y es que el reino de la mediocridad se manifiesta de muchas formas y por todas partes. Una de las más usuales y comunes, es mirar la paja sólo en el ojo ajeno y criticar descarnadamente y muchas veces, superficialmente al otro, condenándolo sin siquiera pensar que podemos estarnos viendo, como en un espejo de aumento, y apreciando como ajenos, aquellos defectos que nos son propios, sin que medie en el proceso ni siquiera un ápice de reflexión.

Nos quejamos del afán de Chavez por imponernos una forma de pensar y de ver la vida, nos quejamos de sus prácticas intimidatorias y autoritarias, nos quejamos de la superficialidad de sus análisis, de su manía destructiva, de su estrategia excluyente, divisionista y maniquea, de sus tácticas para sembrar y exaltar el odio como instrumento político, del menosprecio por el otro y de su indolencia. Nos quejamos de su excesivo aprecio por una cámara y una cadena. Nos quejamos de la exacerbada corrupción que se aprecia en el gobierno, de la falta de preparación y de la improvisación de los funcionarios, de la baja o mala calidad de los productos y propuestas que al país presentan, de su manejo aplastante y despiadado del poder, del reiterado uso de la máxima “el fin justifica los medios”, de la impunidad y de la desfachatez con la que cometen sus fechorías y de la falta de criterio. Nos quejamos de los que apoyan al gobierno y a Chavez por su supuesta ignorancia y ceguera, por su apego al liderazgo mesiánico y por la facilidad con la que “se venden” y los menospreciamos por ello, pero también por su origen, y hasta por su escasa formación.

Pero no sólo de ellos nos quejamos, nos quejamos de los radicales de nuestro lado, de los inmediatistas, de los que buscan una salida fácil, de los que también les encanta un micrófono y una cámara y abusan del poder cuando les llega, así sea insignificante. Nos quejamos de los que sacrifican la organización y la generación de acuerdos por el efecto mediático, de los que se llevan por los cachos a quién se atraviese con tal de lograr sus particulares propósitos, de los que se creen propietarios de la verdad o se sienten iluminados, también de los que se hacen la vista gorda para “evitarse problemas” y de la falta generalizada de exigencia y de calidad. Nos quejamos de la falta de formación y la superficialidad de nuestros políticos, de su falta de constancia y perseverancia, de la ausencia de estrategias, objetivos y metas, de la falta de transparencia en sus actos, de su apego al poder y de las agendas ocultas, del maniqueísmo, de la manipulación y de la mentira. Nos quejamos de que no reconozcan sus errores y de que no rectifiquen. Nos quejamos de los funcionarios públicos “que no se sacrifican por la patria” y que “se conforman con un bozal de arepas”. Nos quejamos del que no nos escucha y del que nos critica cuando nos expresamos, del que no es capaz de negociar o dar su brazo a torcer cuando sabe de más que no lo asiste la razón.

En fin, nos quejamos porque nos creemos mejores, sin preguntarnos, ni por equivocación, cuántos de los defectos que apreciamos en ellos, -en todos, en los que sólo por ser diferentes a nosotros nos generan ruido, nos molestan o nos atemorizan- como nuestro espejo de aumento, están presentes en nuestras prácticas cotidianas, así sea de forma incipiente o pequeña. Nos quejamos sin hacer un esfuerzo por mirar más allá de las apariencias y tratar de comprender lo que pasa y especialmente de comprender a los otros, a aquellos que son diferentes a nosotros. Nos quejamos sin reflexionar tampoco sobre cuál es la responsabilidad que tenemos sobre lo que sucede y cuál ha sido y es nuestra contribución a la actual situación del país. Seguimos apegados a la idea de que Chavez y el chavismo son la causa de nuestros problemas y no una natural consecuencia. Seguimos apegados a la idea de que el origen de nuestros males está fuera de nosotros y que la responsabilidad es del otro.

Hoy, a 20 años del Caracazo y a 10 años de la llamada “revolución”, parece que no hemos comprendido el país que teníamos y que tenemos. Aún pensamos, como dice mi amiga Keta, que el mal es Chavez, que es un inesperado y desagradable tropiezo en nuestras vidas, una pesadilla de la que queremos despertar desesperadamente y de la que vamos a salir en algún momento para volver a ser como en el pasado, “cuando éramos felices y no lo sabíamos” –olvidando que en ese pasado, esa ansiada felicidad no era de todos, ni siquiera de la mayoría.

Al parecer, no hemos comprendido que efectivamente somos parte integrante del país que tenemos y responsables de todo lo que en él acontece, que el reino de la mediocridad también es nuestro y que para destronarla tenemos que mirarnos y reconocernos en el espejo, para comenzar transformando nuestras prácticas cotidianas… mirando hacia adentro.


Olga Ramos

27 de febrero de 2009

olgaramos62@gmail.com

lunes, abril 14, 2008


¿Burocracia con efecto retardado? / Olga Ramos



El pasado 3 de abril, el Presidente Hugo Chavez, desde el Consejo de Ministros y a través de las cámaras de Venezolana de Televisión, fijó su posición con respecto al nuevo diseño curricular que, en carácter de propuesta, está adelantando el Ministerio del Poder Popular para la Educación. En su intervención, el Presidente dijo que se trataba de una propuesta que apenas estaba en elaboración y que merecía una larga discusión. Instó a todo el país a expresar su opinión y a presentar sus propuestas, y hasta sugirió que el proceso terminara con un referéndum en el que pudieran participar todos y todas.

Sin embargo, a lo largo de esta semana, se han producido reuniones entre directivos de escuelas, docentes y representantes del MPP para la Educación en varias regiones del país, en las que los funcionarios del ministerio han anunciado que la estrategia de implantación del nuevo diseño curricular, que incluye la formación de los docentes en un curso que dura 300 horas y que se realiza en horas no laborales, se mantiene y que la instrumentación del nuevo currículo este año, es un hecho. Esto ha ocasionado justificadas protestas por parte de los docentes y generado preocupación al resto del país.

No entendemos qué parte de la intervención del Presidente fue la que no entendieron estos funcionarios, ya que es obvio que hacen caso omiso a lo que éste planteara el jueves pasado. Señor Ministro Adán Chavez, señores funcionarios del MPP para la Educación, el país tiene claro que el Presidente de la República comprendió que el proyecto adelantado por su despacho no está acabado y es imposible que se aplique en las escuelas sin una intensa discusión en la que participe todo el país y si no logra el consenso de la mayoría. El Presidente les dio tiempo para que enderezaran los entuertos de esta propuesta de diseño, para que la revisaran, mejoraran su calidad y la discutieran con el país. ¿Qué fue lo que no entendieron?

Dado lo que dijo el Presidente, lo que corresponde es paralizar las jornadas de "formación" de los docentes y abrir la discusión con el país. Y una vez que esté aprobada la versión final de diseño, es imprescindible que se reorganicen los cursos de formación, que se proponga una fórmula para realizarlos que no implique el sacrificio injustificado de los docentes y por supuesto, que se consigan facilitadores que manejen el diseño y que puedan responder efectivamente las preguntas de los participantes.

Frente a esta vuelta de timón del Presidente, el MPP para la Educación tiene que replantear su agenda y anunciarla al país lo antes posible. Ministro Adán Chavez, el país le exige que ponga las cartas sobre la mesa y que con transparencia explique públicamente la agenda de trabajo para la discusión, aprobación e instrumentación del nuevo diseño curricular.

Olga Ramos.

14/04/2008

sábado, enero 05, 2008


Ahora los afrodescendientes forman parte de la venezolanidad
/ Olga Ramos


Amigos, creo que Ustedes no han comprendido la noble intención del presidente cuando trata de rescatar las raíces africanas en la identidad Venezolana. Es una especie de desagravio a los canarios por la forma como fueron tratados en el decreto de guerra a muerte de Bolívar y, de acuerdo a los últimos datos obtenidos, pudiera convertirse también en una exaltación a los orígenes africanos de la etnia Caribe.

El presidente, noble en su condición de reencarnado del Padre de la Patria, en un momento de lucidez y reconciliación -porque no crean que lo de la reconciliación comenzó con la excelsa Ley de Amnistía, comenzó realmente cuando elaboró la excelentísima propuesta de reforma que el ingrato pueblo venezolano tampoco entendió y rechazó el 2 de diciembre- recibió una misiva de la Real Academia de la Historia de España, -enviada a través de su entrañable amigo el Rey Juan Carlos- en la que informaban que, finalmente, habían decidido aceptar las pruebas que demuestran que los Guanches -que son los aborígenes de las Islas Canarias- eran descendientes de la etnia Bereber, específicamente de los que habitan en la parte nor-occidental del continente africano. De acuerdo a estas pruebas, los Bereber llegaron a poblar esas islas en el siglo III AC.

Leída la reveladora misiva, el presidente entró en profunda reflexión y decidió que era hora de enmendar sus errores -en este caso, algunos de los cometidos en su encarnación como el Libertador- y decidió reconocer y reivindicar a los ancestros de nuestros ancestros canarios (valga la redundancia), por lo que desde ese momento se ha convertido prácticamente en política de Estado, la identificación de los rasgos y de la herencia étnica dejada en Venezuela, a través de los canarios, por los Bereber y su incorporación en nuestro acervo. Es importante aclarar que los miembros de la etnia Bereber, específicamente, la que pobló a las Islas Canarias, eran personas altas, rubias y de ojos azules. Del desconocimiento de esta información se desprende el primer error de quienes injustamente interpretan este esfuerzo del presidente.

Sin embargo, a raíz de esa profunda reflexión y de las acciones que realizadas en consecuencia, el presidente ha sentido el llamado de la sangre y también el del espíritu, por lo que, desde su encarnación de Guaicaipuro -porque si no lo saben, entérense: Guaicaipuro reencarnó en Simón Bolívar y este en Hugo Rafael Chavez Frías- comenzó a investigar el origen de nuestros ancestros, específicamente el de los Caribe, encontrando que algunos autores aceptan las teorías que vinculan o emparentan a los fenicios, los celtas, los vascos y hasta los pueblos precolombinos de América con la etnia Bereber.

Como verán, esta política que para algunos resulta descabellada y hasta ha sido tildada de racista, no es más que un noble intento por reconocer en nuestro acervo las raíces de quiénes tanto han hecho e hicieron por Venezuela y que injustamente fueron condenados a muerte por el Libertador -injusticia que, como todos recordarán, fue señalada por el mismo Bolívar al momento de enunciar el decreto- pero que también podría terminar haciendo justicia a los ancestros de una de las etnias indígenas fundamentales en nuestra historia libertaria y que, si las teorías que se manejan son aceptadas, podría hacer justicia también a todo el mestizaje que se ha producido en el país a partir de las diversas inmigraciones de árabes, europeos y descendientes de las múltiples etnias americanas que han llegado en las últimas décadas de los países vecinos. Así, una política que se ha condenado por su apariencia sectaria y excluyente, terminará, gracias al empeño ancestral de la etnia Bereber, convirtiéndose en el reconocimiento a la rica diversidad cultural y étnica de la que está compuesta la venezolanidad.

Ah, por cierto, para quiénes somos descendientes directos de los canarios, como es mi caso, nunca ha habido duda de que el empeño presidencial es en reconocimiento de que también formamos parte de la identidad de esta tierra de gracia. Iru, en tu caso tampoco cabe duda, pues te cuento que está reconocido y aceptado que los Vascos descienden de los Bereber.

Una cosa más. Debo reconocer que, desde que comenzó este gobierno, me ha preocupado profundamente que este ha utilizado una concepción de identidad nacional estática y anacrónica que solamente reconoce como acervo de la venezolanidad el existente durante el período precolombino y para algunas cosas se extiende hasta 1830. Sin embargo, este empeño del presidente en rescatar nuestras raíces africanas, transforma esa visión para convertir la concepción de identidad nacional en una de las más avanzadas y eso, me tranquiliza, porque es un paso importante para reconocer la inmensa diversidad cultural de un país que, de acuerdo a sus estadísticas, es en un 44 % binacional. Esto nos ayudará a comprendernos mejor y a sembrar las bases para un nuevo entendimiento en Venezuela.

Olga Ramos

05/01/2008

olgaramos@cantv.net

viernes, diciembre 21, 2007



2007: un balance muy educativo / Olga Ramos
Asociación Civil Asamblea de Educación

2007 ha sido un año de mucha intensidad para Venezuela. En el sector educativo, el año nos recibió con dos importantes noticias: el nombramiento de Adán Chavez como nuevo Ministro de Educación y el lanzamiento del Motor Moral y Luces como uno de los impulsores del avance del país hacia el Socialismo del Siglo XXI. Con estas dos noticias parecía abrirse una nueva etapa en la política educativa, cuyo signo había sido adelantado en agosto de 2006 por el propio Isturiz, cuando lanzó la máxima programática: "estamos ideologizando, ¿Y que?"

El hermano del presidente, el llamado a concretar las tareas difíciles del gobierno, su hombre de confianza, resultó ser a la vez, Ministro de Educación y cabeza de la Comisión Presidencial para instrumentar el tercer motor, el Moral y Luces. Llegó ofreciendo, en el marco del que entonces se denominaba "Proyecto Nacional Simón Bolívar 2007-2021, dar continuidad a las políticas iniciadas por Isturiz, aunque aclarando que esta nueva etapa tendría un acento curricular. El contenido y orientación de dicho "acento" comenzó a tejerse en distintas declaraciones e intervenciones tanto del Ministro como del Presidente, quiénes en una suerte de juego del acertijo, comenzaron a revelar las bases y propósitos de los cambios.

Por una parte, bautizaron al Motor Moral y Luces con el eslogan "educación con valores socialistas" y anunciaron que su propósito era la promoción de la educación popular más allá de las escuelas, con el objeto de subsanar uno de los problemas más graves del proceso revolucionario, la ausencia del compromiso ideológico de sus partidarios con el ideario y la "ética" socialista. Este motor arrancaría con la producción de materiales y la organización de grupos de facilitadores que serían los encargados de promover el debate sobre estas ideas, en las plazas y empresas.

Por la otra, se comenzó a hablar de reforma curricular, anunciaron que ésta se basaría en el pensamiento de Simón Bolívar, el de Simón Rodríguez y el de Ezequiel Zamora y que con ella se pretendía formar al "nuevo republicano", al que respondería al "socialismo del siglo XXI", sustituyendo, según palabras del propio Ministro, "la pedagogía de formación capitalista por un sistema de educación socialista". Desde el mismo mes de enero, esta iniciativa arranca con la realización de un seminario con los Jefes de las Zonas Educativas para dar a conocer y debatir esas directrices, y con la solicitud, por parte de la ciudadanía, de que se aplicara el artículo 62 de la Constitución Nacional –que garantiza el derecho de todos los venezolanos a participar en la elaboración, gestión y evaluación de las políticas públicas y obliga al Estado a facilitar esa participación- y se abrieran espacios de participación real para debatir ese y otros de los temas que conformaban la política educativa del gobierno en el momento. Esto se hizo, el día 20, en la Plaza Brión de Chacaito, en una manifestación organizada por la Asamblea de Educación.

Por su parte, la Asamblea Nacional no tenía claro si el Proyecto de Ley Orgánica de Educación, cuya discusión se había iniciado 6 años atrás, iba a ser desarrollado por ellos o por el Presidente en el marco de la Ley Habilitante, por lo que un día anunciaban que retomarían el trabajo para aprobarla en segunda discusión y al siguiente, decían que no.

El año transcurrió entre jornadas, discursos y anuncios gubernamentales y entre reacciones, denuncias y exigencias por parte de los ciudadanos. De ellos, cabe resaltar:

La promulgación en marzo y abril, de sendos decretos, el 5.246 y el 5.287, en cuyo articulado, artículos 16 y 27 respectivamente, se echa por tierra, de un plumazo, sin consulta, incluso, sin notificación, una de las razones de ser del Proyecto de Escuelas Bolivarianas, la ampliación de la jornada escolar a jornada completa. Es importante recalcar que esta no es una característica más de este modelo de escuelas, algo que se puede tener o no, sin que afecte los propósitos que justifican la creación de las mismas, sino que se trata de una de sus características fundamentales.

Gracias a la jornada completa se pueden incorporar dos aspectos, que conjugados, persiguen mejorar la equidad en el funcionamiento del sistema escolar. Estos aspectos son: la atención integral, que incluye alimentación, atención en salud y actividades complementarias de apoyo al proceso de aprendizaje, tres elementos que inciden en la generación de igualdad de oportunidades entre los estudiantes; y la formación integral, que se da a partir de la ampliación de los contenidos y actividades, académicas y extra-académicas, y de la incorporación de esquemas de trabajo y de organización de los contenidos más flexibles, que son posibles en un régimen de jornada completa, tanto porque el docente está a tiempo completo en la escuela, como porque la escuela cuenta con más tiempo para organizar el trabajo. Sin la jornada completa las escuelas no podrán desarrollar el modelo previsto en el Proyecto de Escuelas Bolivarianas y por tanto, no podrán ser denominadas como tales, a pesar de lo que se establezca en esos dos decretos.

Por cierto, este año, una vez más y para no perder una costumbre iniciada por Isturiz, se anunció que el próximo año, en este caso, el 2008, todas las escuelas serán Bolivarianas. Lamentablemente, como en años anteriores, esta oferta no fue acompañada de un plan de acción y con presupuesto asignado y comprometido que permita, realmente, concretar o alcanzar dicha meta.

El hallazgo de algunos investigadores, quiénes basándose en las propias estadísticas del Ministerio de Educación, revelaron al país que este año se presentó una fuerte disminución de la matrícula escolar y que en los primeros grados de Educación Básica se registraban menos estudiantes inscritos que nueve años atrás. Esto significa que la ilusión de inclusión que el gobierno nos ha vendido desde su primer año de gestión, ha quedado trágicamente desmontada con sus propias cifras.

Las denuncias de los diversos intentos del gobierno por llevar a cabo su propósito de "adoctrinar" a la población, revelan que los componentes más importantes de dichos esfuerzos, son el culto a la persona del Presidente, una nueva lectura de la historia de Venezuela y un juego manipulador y maniqueísta de las ideas asociadas a los modelos capitalista y socialista. Así, el país pudo presenciar, a lo largo de todo el año, una basta muestra de materiales, entre documentos y presentaciones gráficas, que constituían los "panfletos" para el proselitismo político de la revolución. Muestra en la que el poder legislativo, que no pudo estar ausente, tuvo su actuación estelar en las declaraciones de la Presidenta de la Comisión de Educación de la Asamblea Nacional cuando propuso que se incluyera en los programas, el estudio del "pensamiento" del Presidente de la República. Una pincelada que apunta a convertir el promovido culto a la persona, en nuestra propia "religión política".

La realización de jornadas de "socialización" de la estructura curricular que caracterizaría al "Sistema Educativo Bolivariano" y de "formación docente" en los "fundamentos de la Educación Bolivariana y de la formación del ciudadano del siglo XXI". Esta última, una jornada diseñada para desarrollarse en 300 horas, fue el abreboca o la primera edición de lo que se esperaba que todos los docentes cursaran, de forma obligatoria, para que estuvieran preparados para desarrollar el nuevo diseño curricular. Jornadas de "socialización" o de "formación" fueron el escenario del que se ha valido el gobierno desde el principio de año y hasta la fecha, para presentar a una parte de los docentes las ideas que sustentan al cambio curricular y que desde octubre en adelante, han sido el escenario de "validación" del "nuevo diseño", de acuerdo a los anuncios hechos por el propio Ministerio.

Y este último punto nos lleva a uno de los momentos más memorables de este año que termina: el anuncio del inicio de la implementación del nuevo diseño curricular en las escuelas. Este momento se compone de varias fases. La primera la protagoniza el Ministro quien, 12 días antes del inicio del año escolar, anuncia al país que el 16 de septiembre, en la víspera del inicio de clases, presentará, a su hermano, el Presidente, el nuevo diseño curricular, quedando establecido así que: a) el nuevo diseño curricular comenzaría a instrumentarse desde el inicio del año escolar 2007-2008; b) ni los maestros, ni las escuelas, tendrían la oportunidad de conocer previamente este diseño y mucho menos de ajustar su planificación a los nuevos enfoques y contenidos; c) el Ministro, como efectivamente debe ser, trabaja para su hermano, y por tanto, es a él a quién debe presentar los nuevos programas y no al país a través de una detallada exposición pública y d) la elaboración y aprobación del nuevo diseño no contaría con la participación y discusión de otros actores de la sociedad que no sean los elegidos por el Ministerio y el gobierno, es decir, algunos de los funcionarios y algunos de los docentes, quiénes realmente no participaron en este proceso, sino como público o en el mejor de los casos, como "validadores".

En el marco de esta primera fase y en carta abierta al Ministro de Educación, exhortamos a ese despacho a reconsiderar este anuncio y a posponer la aplicación de nuevo diseño curricular en las escuelas, hasta que, mediante aplicación del artículo 62 de la Constitución, se abriera un proceso de difusión y discusión del mismo, como propuesta, para recoger sugerencias y observaciones de los profesionales de la educación, de las comunidades educativas y de todos los sectores del país que quieran participar, y que, una vez enriquecidos por este debate, sean aprobados y presentados en versión definitiva con el tiempo suficiente para que las escuelas y en especial de los profesionales de la educación, puedan prepararse para su instrumentación en el siguiente año escolar.

La segunda fase de este momento estelar, la protagonizan el Ministro de Educación y el Presidente de la República en la cadena matutina que, el 17 de septiembre, con motivo del inicio de clases, se trasmite al país. En ella, el Presidente, material en mano, explica los pilares en los que se sostiene el nuevo diseño curricular y reitera el anuncio hecho en enero, en el que se establecían algunos de los fundamentos del "Sistema de Educación Bolivariana" y presenta su nueva estructura adelantada de contrabando en uno de los decretos aprobados en el segundo trimestre del año. Los pilares, añadido de última hora a este nuevo diseño, tal como reza en los documentos que, previamente a estos anuncios, se habían colado por los caminos verdes; así como el estudio del material que, en el silencio de la madrugada del 17, hizo el Presidente, fueron condición necesaria para que, final y oficialmente, saliera a la luz pública alguna información sobre el esperado nuevo diseño con el que se concretaba el "acento" curricular de la nueva etapa de la política educativa iniciada en enero.

Al inicio del año escolar, los anuncios conjugaban las mencionadas características del diseño, con otras medidas como la creación de un examen nacional diagnóstico que permitiría medir el nivel de conocimientos de los estudiantes al inicio del año escolar; la evaluación de los textos educativos presentes en el mercado, con el propósito de elaborar una lista de libros que, por ajustarse a los requerimientos del nuevo currículo, serían de uso recomendado por el Ministerio de Educación; el cambio de huso horario con el que se beneficiaría el desarrollo de los niños; y la elaboración, por parte del Ministerio de un texto único, ajustado al nuevo diseño y de uso obligatorio, que comenzaría a utilizarse en las escuelas a partir de enero de 2008.

La tercera fase del momento más memorable del año que termina, resulta un tanto difusa y quizá un poco difícil de reconstruir y caracterizar, debido a que probablemente aún no termina. Esta fase incluye una modificación progresiva del momento y el ámbito de aplicación del nuevo diseño que pasó de ser de implementación nacional a partir del 17 de septiembre, a implementación progresiva que se comenzando en las Escuelas Bolivarianas durante el año 2007-2008 para ampliarse luego al resto del sistema educativo, y la versión recién salida del horno, anunciada en estos días por el propio Ministro, que dice que la elaboración del nuevo diseño curricular terminará en enero, seguidamente se someterá a validación para ser ratificado en abril, con lo que se dará inicio a la formación de los docentes y finalmente, será implementado en escuelas públicas y privadas a partir del año escolar 2008-2009.

Esta interesante y novedosa versión del momento y el ámbito de aplicación del nuevo diseño, permite explicar algunos misterios, el primero de ellos el del propio diseño curricular que, de acuerdo al ofrecimiento de la cadena del 17, estaría el lunes siguiente en las escuelas, pero que hasta la fecha no ha hecho su aparición, a pesar de que, la sección inicial, donde se presentan los elementos de estructura y fundamentación del sistema, se puede bajar desde finales de septiembre de la página del Ministerio. Claro está, una parte del misterio que no se explica es cuáles eran los documentos del nuevo currículo que el Presidente exhibía y hojeaba orgulloso, el día de la cadena de inicio de año escolar.

Por otra parte, la novedosa versión, si permite explicar la ausencia de la lista de textos recomendados por el Ministerio, ya que difícilmente pudo haber sido elaborada con base en un diseño que ahora sabemos que no está listo y que será realmente terminado el próximo mes de enero. Y por esa misma razón, nos llama la atención el contenido y justificación de las diversas jornadas, en algunos casos de capacitación y en otros de validación, que de acuerdo a la información suministrada por el Ministerio se han desarrollado, prácticamente a lo largo de todo el año.

Así pues, llegamos a Diciembre y pasada la tensión de referendo, al hacer un balance de lo sucedido en el sector, encontramos que el "acento" curricular que el nuevo Ministro quiso imprimir a la política educativa en esta nueva etapa, hizo que la discusión se centrara en torno al sesgo ideológico que se quería y quiere dar al nuevo currículo. Que éste, a pesar de todos los anuncios, aún no está listo ni podrá implementarse en las escuelas hasta el próximo año escolar. Sin embargo, aunque por ello, el Ministerio se encuentre a tiempo para presentarlo al país y abrir un proceso de consulta realmente participativo, este no parece comprender el significado de palabras como participación y consulta. Al respecto, queremos recordarle al Ministro y a buena parte de los funcionarios de ese despacho, que validación y consulta son términos con significados muy diferentes y que participar implica formar parte del proceso de diseño y discusión, tener voz en él e incidir en el resultado final. No se trata de ir a escuchar "charlas" que, al parecer, es lo que Ministro cree que hay que hacer.

En cuanto al Motor Moral y Luces, si tomamos como referencia los resultados del referendo para la reforma constitucional y le sumamos el análisis que hacen algunos de los partidarios del gobierno a raíz de los mismos, se desprende su aparente fracaso. No nos queda claro si se trata de un problema de diseño o de implementación, lo que si sabemos es que la población parece que aún no se "convierte" al socialismo, por lo que, al respecto, hay propuestas como la que adelanta Fundasucre que plantea la creación de la "Escuela de Formación Socialista Bárbaro Rivas", con la que se persigue promover que el pueblo conozca más el socialismo. Obviamente se trata de una versión diferente del tercer motor. La persistencia de este tipo de iniciativas y propuestas, evidencia que todavía hay muchos que no aprenden la lección que dicta el pueblo y se empeñan en estrellarse en el avión del adoctrinamiento, con el foco y la brújula lejos de lo que es importante para éste.

Terminamos el año, casi como lo comenzamos, sin avances notables en el "acento", con notables fracasos y fuera de foco en lo que es relevante para el sistema educativo. Mientras tanto, la exclusión amenaza con avanzar, las propuestas que promueven cambios de fondo se combaten, se dejan de lado, se modifican sin explicación, como en el caso de las Escuelas Bolivarianas, o, en el mejor de los casos, solo se les asignan migajas de esfuerzo y presupuesto. Lo que si cambió fue el huso horario aunque haya sido a última hora y con otro meridiano de referencia. ¡Ah! y la Asamblea Nacional también termina el año re-editando su amenaza de retomar la discusión de la ley de educación el próximo año.

Olga Ramos

21/12/2007